Radiología dental digital: técnicas e indicaciones
El principio ALARA que guía cada elección radiológica en odontología, la comparación entre dosis de radiación de panorámica, CBCT y TC tradicional, y cuándo la tomografía cone beam está realmente indicada.
Cada elección en el ámbito radiológico odontológico, desde la simple radiografía intraoral hasta la tomografía computarizada de haz cónico (CBCT), está regulada por el principio ALARA —As Low As Reasonably Achievable, es decir, la dosis de radiación más baja razonablemente alcanzable compatible con la información diagnóstica necesaria. En Italia este principio está recogido a nivel normativo por el Decreto Legislativo 187/2000, que impone al clínico justificar cada examen radiográfico prescrito y optimizar sus parámetros técnicos para reducir al mínimo la dosis absorbida por el paciente manteniendo una adecuada calidad diagnóstica.
Los sensores digitales, ya estándar en la mayoría de las clínicas, ofrecen una ventaja directa precisamente en clave ALARA: son más sensibles a los rayos X que las películas analógicas tradicionales y por tanto requieren tiempos de exposición inferiores para la misma calidad de imagen, además de las ventajas prácticas de archivo electrónico inmediato, intercambio con otros profesionales y posibilidad de procesamiento digital de la imagen para mejorar su legibilidad diagnóstica.
El CBCT representa hoy el gold standard para la imagen tridimensional en el ámbito odontológico y maxilofacial, con aplicaciones que van desde la planificación implantaria hasta la evaluación de patologías endodónticas complejas, hasta la cirugía oral y la ortodoncia. Respecto a una tomografía computarizada tradicional helicoidal, el CBCT realiza una única rotación alrededor de la cabeza del paciente en lugar de múltiples rotaciones, resultando en una dosis de radiación notablemente inferior: los estudios dosimétricos reportan dosis de CBCT del orden de 10-60 microsieverts según el campo de visión (FOV) seleccionado, frente a los aproximadamente 2100 microsieverts de una TC tradicional para la misma región anatómica.
Esto no significa, sin embargo, que el CBCT esté exento de impacto radiológico: respecto a una simple radiografía panorámica, la dosis de un CBCT sigue siendo de 4 a 42 veces superior, según los ajustes técnicos utilizados. Por ello su prescripción siempre debe justificarse por una necesidad diagnóstica real que una radiografía bidimensional convencional no sería capaz de satisfacer, seleccionando además el FOV más pequeño posible compatible con el área a examinar —un principio que, coherentemente con ALARA, reduce aún más la dosis absorbida por el paciente sin comprometer su utilidad diagnóstica.
En Oralzon encontrarás sensores digitales intraorales, sistemas radiográficos panorámicos y dispositivos de radioprotección para construir un protocolo radiológico completo y conforme a los principios de seguridad vigentes.