Quién puede comprar, quién puede vender, y las demás preguntas que más llegan
Las preguntas que llegan antes del alta son casi siempre las mismas, y reunirlas en un solo sitio ahorra tiempo a quien valora la plataforma.
Quién puede comprar. Profesionales y estructuras del sector dental con número de IVA: clínicas, consultas, laboratorios protésicos. La plataforma vende entre empresas y no a particulares.
Hace falta el número de IVA para registrarse, y conviene comprobar que figure en el archivo VIES si se pretende comprar en otros países. Sin esa inscripción, el IVA se repercute.
Se puede navegar sin registrarse. Catálogo y precios son visibles para cualquiera; la cuenta sirve para pedir, no para mirar.
Quién puede vender. Empresas registradas del sector: distribuidores, importadores, fabricantes, laboratorios. Hacen falta el registro de la empresa, la verificación de los datos fiscales y la verificación de identidad del representante legal para poder recibir los pagos.
Esta última la exige la normativa de prevención del blanqueo y no es una elección de la plataforma. Sin ella se puede cargar el catálogo pero no cobrar.
Cuánto cuesta vender. Una cuota anual de 199 euros y una comisión del 7% sobre las ventas. No hay costes de publicación ni ligados al número de productos cargados.
La comisión se calcula sobre el importe realmente cobrado, así que un descuento aplicado por el vendedor la reduce en proporción.
Cómo funcionan los precios. Se muestran sin IVA, que en el comercio entre profesionales es el modo correcto de compararlos, y cada vendedor fija los suyos.
Quién emite la factura. El vendedor al comprador, porque la venta ocurre entre ellos. La plataforma factura al vendedor su comisión, que es un documento aparte.
Qué pasa si un pedido no llega. El pago no ha ido ya al vendedor: pasa por la plataforma. Se contacta primero con el vendedor por el canal interno, y si el asunto no se resuelve interviene la plataforma.
Si se pueden vender productos sanitarios. Sí, y es la categoría principal, pero con un requisito: marcado CE y nombre del fabricante deben declararse, o el producto no se publica.
En síntesis: compran profesionales con número de IVA y la verificación VIES conviene para las compras exteriores, venden empresas registradas con identidad verificada, el coste es 199 euros al año más el 7% sobre las ventas, los precios son netos, el vendedor factura al cliente, y sin marcado CE un producto sanitario no entra en el catálogo.