Por qué los precios son sin IVA: no es una elección de presentación
Quien llega a una plataforma profesional acostumbrado a las compras como particular nota enseguida que los precios son más bajos de lo esperado, y la razón es que se muestran sin IVA.
No es un artificio de presentación: es el modo en que se muestran los precios entre empresas, y hay una razón práctica que va más allá de la costumbre.
El IVA para un profesional no es un coste. Es un impuesto que ingresa y luego deduce, y que por tanto no incide en el resultado de la actividad.
El número que cuenta para decidir una compra es por tanto el neto, y mostrar el bruto pondría en primer plano una cifra que el profesional tendría que descomponer cada vez.
Hay además una razón que se hace evidente en cuanto se cruzan las fronteras. Los tipos de IVA varían de país a país en la Unión, y la diferencia entre el más bajo y el más alto supera los cinco puntos.
Si los precios se mostraran con IVA, dos productos idénticos de proveedores de países distintos parecerían tener precios distintos aun vendiéndose por la misma cifra. La comparación quedaría falseada por la fiscalidad y no por el producto.
La paradoja es que el tipo del país del vendedor, en una compra entre empresas verificadas, no se aplica en absoluto. Mostrar un precio con IVA sería enseñar un impuesto que nunca se pagará.
El cálculo del total se hace al pagar, cuando el sistema conoce a ambas partes. El país del vendedor, el del comprador y el estado de la verificación VIES determinan el tratamiento.
Si comprador y vendedor están en el mismo país, se aplica el IVA nacional. Si están en países distintos y ambos verificados, se aplica la inversión del sujeto pasivo y el impuesto no se repercute.
Si el comprador no figura verificado en el archivo europeo, se le trata como consumidor final y se aplica el IVA del país del vendedor. Es la situación que el carrito señala antes del pago, indicando la cifra en juego.
Esto significa que el precio mostrado es el que pagarás si estás verificado y compras en otro país, mientras que en el tuyo le añadirás el tipo nacional que luego deducirás.
En ambos casos el número con el que comparas proveedores sigue siendo el mismo, y es exactamente por eso por lo que se muestra ese.
En síntesis: para un profesional el IVA no es un coste sino una partida que pasa, los precios con IVA harían incomparables a proveedores de países con tipos distintos, el tipo del vendedor a menudo no se aplica, y el tratamiento correcto se calcula al pagar conociendo a ambas partes.