Paquetes de visibilidad: cuándo sirven y cuándo son dinero tirado

Los paquetes de visibilidad ponen un producto en un lugar destacado: primeras posiciones de la categoría, página inicial, resultados sugeridos.

Funcionan como cualquier herramienta de promoción, es decir amplifican lo que ya hay. Si la ficha convence, llegan más personas a convencerse. Si no convence, llegan más personas a no convencerse.

Por eso la primera pregunta no es cuánto cuesta el paquete, sino si el producto estaría listo para recibir su tráfico.

Las condiciones son tres y se comprueban en cinco minutos. La fotografía debe dejar claro qué es el artículo. El nombre debe contener las palabras que un dentista usaría para buscarlo. El precio debe aguantar la comparación con los demás vendedores del mismo producto.

Si falta una de las tres, el paquete trae visitas que rebotan, y el dinero se va sin dejar rastro.

En cambio hay tres situaciones en las que la promoción tiene sentido, y son bastante precisas.

La primera es el producto nuevo en el catálogo. Sin historial, sin reseñas y sin ventas detrás, un artículo recién incorporado cuesta que aparezca: la promoción le da el primer empujón y después el producto camina solo.

La segunda es el stock que hay que liberar. Mercancía correcta que no se mueve necesita público, no descuentos, y la promoción trae exactamente eso.

La tercera es la estacionalidad. Si una categoría tiene un pico previsible, empujar unas semanas antes cuesta menos que perseguirlo cuando todos ya están empujando.

Conviene decir con claridad qué no hace la promoción. No corrige un precio fuera de mercado: si cuestas un veinte por ciento más que los demás, ser el primero solo significa que más gente ve que cuestas más.

Y no sustituye al catálogo. Una tienda con cinco productos promocionados sigue siendo una tienda con cinco productos, y quien llega se da cuenta enseguida.

La manera sensata de probarlos es una sola: un paquete sobre un producto, durante un periodo definido, mirando antes y después. Si las ventas no se mueven, el problema no era la visibilidad, y esa es una información que vale el coste del paquete.

En resumen: la promoción amplifica lo que hay en lugar de crearlo, fotografía nombre y precio se arreglan antes, tiene sentido en productos nuevos, stock parado y picos estacionales, no corrige un precio fuera de mercado, y se prueba de un producto en uno midiendo antes y después.