Higiene con aparatología fija: hacen falta tres elementos, no un cepillo mejor

El paciente ortodóncico es el de mayor riesgo y menor motivación, y la combinación explica por qué las lesiones blancas siguen siendo tan frecuentes pese a las recomendaciones.

El error de planteamiento más común es aconsejar un cepillo mejor. Ningún cepillo, por bueno que sea, alcanza a la vez el margen gingival del bracket y el espacio bajo el arco.

Hacen falta tres elementos con funciones distintas, y presentarlos como tres tareas separadas funciona mejor que describir una rutina compleja.

El cepillo ortodóncico tiene las cerdas dispuestas en V, más cortas en el centro, lo que permite apoyar las dos filas laterales por encima y por debajo del bracket mientras la parte central lo salva.

Es el instrumento de base y sustituye al cepillo normal durante todo el tratamiento. Las cerdas se desgastan más deprisa por el roce con los brackets, y hay que sustituirlo más a menudo.

El cepillo interdental resuelve el espacio bajo el arco, que es la zona que ningún cepillo limpia. Se introduce entre arco y superficie dental y se mueve adelante y atrás entre un bracket y otro.

La medida debe ser pequeña porque el espacio es limitado, y los modelos con mango angulado son más manejables en los sectores posteriores, donde el acceso es peor.

El monopenacho cubre la zona crítica para las lesiones blancas: el margen gingival del bracket, en particular en los laterales superiores y los caninos. Es el elemento que más incide en la aparición de manchas.

La cera ortodóncica no tiene función higiénica pero incide en la adherencia a la rutina. Un paciente con una lesión de la mucosa deja de cepillar esa zona, y en dos semanas se forma un depósito considerable.

El flúor de alta concentración está indicado durante todo el tratamiento, y es una de las indicaciones más sólidas del dentífrico de 5000 ppm.

El colutorio con flúor añade protección pero la adherencia en adolescentes es baja. Si hay que elegir un solo elemento adicional, el dentífrico de alta concentración tiene muchas más probabilidades de usarse realmente.

La comprobación con revelador de placa en cada control es lo que hace visible el resultado, y en el adolescente el retorno visual funciona mejor que la advertencia.

En síntesis: cepillo en V como base, cepillo interdental para el espacio bajo el arco, monopenacho en el margen del bracket, dentífrico de alta concentración de flúor y comprobación con revelador en cada sesión.