Desinfección de las superficies en la clínica dental

Cómo clasificar las superficies críticas, semicríticas y no críticas de la clínica dental y elegir el nivel de desinfección correcto para cada una, según las directrices del CDC y del Ministerio de Sanidad.

La desinfección de las superficies clínicas es uno de los pilares de la prevención de infecciones cruzadas, al igual que la esterilización de los instrumentos, y sin embargo suele recibir menos atención en la práctica diaria. Las directrices internacionales (CDC, ECDC, OMS) y las italianas del Ministerio de Sanidad aplican a las superficies el mismo principio de clasificación por riesgo usado para los instrumentos: superficies críticas, semicríticas y no críticas, cada una con un nivel de tratamiento proporcional al riesgo de transmisión.

Las superficies críticas coinciden en la práctica con los instrumentos quirúrgicos y con el propio equipo dental en los puntos de mayor contacto, y requieren esterilización o al menos desinfección de alto nivel. Las superficies semicríticas —manillas, lámpara operatoria, soportes para instrumentos, teclado del equipo— necesitan una desinfección de nivel intermedio entre un paciente y otro. Las superficies no críticas, como suelos, paredes y mobiliario no tocado durante la sesión clínica, requieren solo limpieza y desinfección de bajo nivel, comparable a la de un entorno doméstico (las directrices del CDC hablan explícitamente de "housekeeping" para esta categoría, excluyendo la necesidad de una verdadera desinfección).

Una estrategia muy extendida y eficaz para reducir la carga de trabajo sobre las superficies semicríticas es la barrera física: recubrir con películas transparentes desechables las zonas de mayor contacto —manillas, botonera, soportes— y sustituirlas con cada paciente en lugar de desinfectar la superficie subyacente cada vez. Este enfoque, además de ser más rápido, reduce el riesgo de deterioro de las propias superficies causado por la exposición repetida a desinfectantes químicos agresivos.

En la elección del desinfectante, un error frecuente es usar el mismo producto indiscriminadamente en cada tipo de superficie. Es preferible utilizar soluciones listas para usar, que eliminan el riesgo de errores de dilución por parte del personal, y verificar siempre la compatibilidad del producto con el material de la superficie a tratar: algunos desinfectantes a base de cloro, por ejemplo, son eficaces pero corrosivos sobre determinados acabados metálicos o plásticos. Es buena práctica actualizar el protocolo de desinfección al menos una vez al año o cada vez que se producen cambios normativos significativos.

En Oralzon encontrarás una amplia gama de desinfectantes de superficies clasificados por nivel de acción, además de películas barrera desechables y paños protectores para reducir la carga de desinfección entre un paciente y otro.