Colutorios sin alcohol: el alcohol no es el principio activo, es el disolvente

El paciente percibe el alcohol de los colutorios como el elemento que desinfecta, por el escozor que produce. Es una percepción errónea que orienta las compras en la dirección equivocada.

El alcohol en estas formulaciones cumple función de disolvente: mantiene en solución los principios activos, en particular los aceites esenciales, que no se disuelven en agua.

Cumple también función conservante y contribuye a la estabilidad del producto. Lo que no hace, a las concentraciones presentes en los colutorios, es actuar como antiséptico principal.

La sensación de escozor es por tanto un efecto secundario confundido con eficacia, y los pacientes tienden a interpretar una formulación sin alcohol como más débil cuando no lo es.

El efecto más relevante del alcohol es la deshidratación de la mucosa. Un uso repetido reduce la lubricación y aumenta la sensación de sequedad, con un efecto que se acumula con el tiempo.

Esto lo contraindica precisamente en los pacientes que usarían el colutorio con más gusto: los xerostómicos, donde el producto empeora la condición que debería compensar.

Las demás contraindicaciones son claras. Los pacientes en tratamiento por dependencia del alcohol deben evitarlo, y algunas formulaciones contienen porcentajes elevados que hacen la recomendación nada teórica.

En niños se desaconseja por el riesgo de ingesta accidental, y los productos pediátricos son por ello todos sin alcohol.

Los pacientes con mucositis, úlceras, liquen o mucosas frágiles refieren dolor intenso, y en esas condiciones el alcohol puede retrasar la reepitelización.

Las formulaciones sin alcohol usan otros disolventes, típicamente propilenglicol o poloxámeros, y mantienen la misma concentración de principio activo. La eficacia documentada es comparable.

La comparación debe hacerse sobre la concentración de los principios activos declarados, no sobre la presencia o ausencia de alcohol. Dos productos de la misma marca con igual concentración de aceites esenciales tienen eficacia similar.

La cuestión del riesgo oncológico asociado al alcohol en los colutorios se ha planteado en la literatura sin alcanzar una conclusión compartida. No hace falta resolverla, sin embargo, para preferir una formulación sin alcohol, dado que los beneficios son equivalentes.

En síntesis: el alcohol es disolvente y no principio activo, el escozor no mide la eficacia, la sequedad inducida lo contraindica justamente en los pacientes xerostómicos, y a igual principio activo la eficacia es comparable.