Bloques y discos CAD/CAM: el factor de sinterización es donde se pierde la precisión
El mecanizado CAD/CAM se describe a menudo como intrínsecamente preciso, en contraposición a las técnicas de colado. La realidad es que introduce errores propios, distintos de los tradicionales pero no despreciables.
El primer límite es geométrico y atañe al diámetro de la fresa. Una fresa de 1 milímetro no puede reproducir un ángulo interno con radio inferior a medio milímetro: ese detalle se redondea, por preciso que sea el archivo.
Por eso los tallados con ángulos vivos se reproducen con radios redondeados, y por eso un chamfer se fresa mejor que un hombro a noventa grados. La geometría del tallado debería tenerlo en cuenta.
El segundo límite atañe al circonio y a su contracción de sinterización. Los discos se fresan en estado presinterizado, mucho más blando, y luego se cuecen: durante la cocción el material contrae entre un 20 y un 25 por ciento.
El software compensa multiplicando las dimensiones por un factor declarado por el fabricante e impreso en cada disco. Si ese valor es impreciso, o si el horno no alcanza la temperatura programada, la restauración sale fuera de medida de forma uniforme.
Una corona que no entra, o que baila en todo su perímetro sin un punto de interferencia identificable, indica casi siempre un problema de factor de sinterización o de calibración del horno, no de fresado.
La distinción entre mecanizado en húmedo y en seco no es organizativa sino que depende del material. Las cerámicas vítreas y los composites se fresan en húmedo porque el calor los dañaría; el circonio presinterizado se mecaniza en seco porque el agua sería absorbida por el material poroso.
Fresar circonio en húmedo obliga a secarlo largamente antes de la cocción, y un secado incompleto produce grietas durante la sinterización.
Entre los materiales, el disilicato de litio se fresa en estado precristalizado, reconocible por su color violáceo, y desarrolla las propiedades mecánicas solo tras el tratamiento térmico. Fresarlo y cementarlo sin cristalizar da una restauración frágil.
Los composites fresables no requieren cocción y son utilizables de inmediato, con la ventaja de ser reparables en boca. Están indicados en provisionales de larga duración y en rehabilitaciones de prueba.
El desgaste de las fresas es la variable de laboratorio más descuidada. Una fresa gastada produce márgenes imprecisos y superficies rugosas, y el sistema no siempre lo señala. Los contadores de uso existen precisamente porque el desgaste no se ve a simple vista.
La estrategia de fresado incide en el tiempo y en la calidad. Una pasada fina sobre toda la superficie mejora el acabado pero triplica la duración; el enfoque razonable emplea pasadas rápidas en las superficies externas y pasadas finas solo en el margen.
En síntesis: el diámetro de la fresa limita el detalle reproducible, el factor de sinterización determina el ajuste del circonio, y el desgaste de las fresas es la causa más frecuente de márgenes imprecisos. La precisión del CAD/CAM es real pero no automática.