Bandas y cementos de ortodoncia: el ionómero de vidrio libera flúor justo donde hace falta
La banda en el molar ha sido en parte sustituida por el tubo adherido, más rápido y más cómodo. Sigue no obstante indicada en situaciones concretas, y elegirla no es un regreso al pasado.
La indicación más sólida atañe a los dientes que reciben fuerzas elevadas o dispositivos anclados: un disyuntor palatino, un arco lingual, una tracción extraoral. La banda rodea el diente y reparte la fuerza por toda la corona.
Está indicada también donde la superficie adherible es insuficiente: molares parcialmente erupcionados, coronas protésicas extensas, superficies con amplias restauraciones de amalgama donde la adhesión sería poco fiable.
La separación previa es el paso que determina la adaptación. Los separadores elásticos se colocan unos días antes y crean el espacio interproximal necesario para pasar la banda sin forzarla.
Forzar una banda en un espacio insuficiente produce dos daños: lesión del ligamento periodontal, y deformación de la propia banda, que luego no asienta uniformemente.
La adaptación se comprueba en el margen gingival y en el oclusal. Una banda que sobresale del margen gingival traumatiza el tejido de forma crónica; una demasiado corta carece de retención.
El cemento de ionómero de vidrio es la elección predominante por una razón que va más allá de la adhesión: libera flúor en el tiempo, y lo libera exactamente en la zona con más riesgo de desmineralización.
El margen de una banda es un punto de estancamiento de placa durante todo el tratamiento, y la capacidad del ionómero de recargarse de flúor a partir del dentífrico lo hace especialmente adecuado.
Los ionómeros modificados con resina añaden la fotopolimerización y mejoran la resistencia inicial, manteniendo la liberación de flúor. Son hoy la elección más equilibrada para cementar bandas.
Los cementos resinosos puros tienen adhesión superior pero ninguna liberación de flúor, y sobre una banda que permanecerá dos años en boca esa característica pesa más que la diferencia de fuerza adhesiva.
El descementado parcial es el riesgo específico de las bandas y el más insidioso. La banda permanece en posición porque está retenida mecánicamente, pero el cemento de debajo se ha disuelto.
Bajo esa banda aparentemente íntegra se forma una lesión cariosa que nadie ve hasta la retirada. El control se hace con la sonda en el margen y buscando halo blanco o halitosis localizada.
En síntesis: la banda sigue indicada donde hay fuerzas elevadas o superficies no adheribles, la separación previa evita el daño periodontal, el ionómero modificado con resina es el cemento de referencia, y el descementado hay que buscarlo activamente porque no da síntomas.