Aparatos funcionales: el pico de crecimiento es la ventana que no se recupera

Los aparatos funcionales actúan posicionando la mandíbula hacia delante y manteniéndola en esa posición, con el objetivo de estimular el crecimiento condilar en el paciente en desarrollo.

La eficacia depende de forma determinante del momento en que se interviene. El periodo útil coincide con el pico de crecimiento puberal, y valorarlo exige indicadores de maduración esquelética más que la edad.

La valoración de las vértebras cervicales en la telerradiografía lateral es el método más práctico, porque usa una exploración ya obtenida para el diagnóstico ortodóncico.

Un tratamiento iniciado demasiado pronto obliga al paciente a llevar el dispositivo durante años con beneficios limitados; iniciado después del pico, produce sobre todo efectos dentales.

La magnitud del efecto esquelético es el punto en el que la literatura ha rebajado las expectativas iniciales. Las revisiones sistemáticas indican un incremento real de la longitud mandibular, pero modesto respecto a lo que se esperaba.

Una parte considerable de la corrección observada procede de movimientos dentoalveolares: retroinclinación de los incisivos superiores y vestibularización de los inferiores. No es un fracaso, pero debe comunicarse con honestidad a los padres.

El Twin Block es el removible más difundido por su eficacia y porque el paciente puede hablar y comer llevándolo, lo que mejora la adherencia frente a los monobloques tradicionales.

Su límite es la colaboración: exige un uso de muchas horas al día, y un paciente que lo lleva solo de noche consigue poco.

El Herbst es fijo y resuelve el problema de la colaboración, porque trabaja las veinticuatro horas sin que el paciente pueda quitárselo. Está indicado en adolescentes poco colaboradores y en casos en que el tiempo disponible es escaso.

A cambio exige más mantenimiento: los brazos telescópicos pueden desconectarse o romperse, y las reparaciones no programadas son frecuentes los primeros meses.

La expectativa de los padres debe gestionarse desde el inicio. La petición es casi siempre corregir el perfil, y el mensaje correcto es que el dispositivo mejora la relación entre las arcadas y tiene un efecto sobre el perfil, pero no modifica la estructura facial como lo haría la cirugía.

En los casos con discrepancia esquelética grave, el tratamiento funcional puede mejorar la situación sin resolverla, y la cirugía ortognática una vez concluido el crecimiento sigue siendo una opción a mencionar desde el principio.

En síntesis: el momento respecto al pico de crecimiento determina el resultado más que el dispositivo elegido, el efecto esquelético es real pero modesto, el Twin Block depende de la colaboración mientras que el Herbst la sortea a costa de más mantenimiento.